¿Qué hay que hacer para adherirse a los menonitas en España?

Anabautistas, Menonitas y Hermanos en Cristo - España (AMyHCE) es una asociación de comunidades, abierta en principio a la adhesión de cualquier comunidad cristiana que desee identificarse con esta tradición cristiana evangélica.

También nos alienta enterarnos de personas particulares que nos informan que «se sienten» menonitas.

Desde luego, nuestra visión es crecer y difundir cada vez más en España esta manera de entender y vivir el cristianismo. No nos creemos perfectos —ni mejores que nadie— pero sí creemos firmemente en la validez de la tradición eclesial que nace con «la Reforma Radical» del siglo XVI y tiene su continuidad con los menonitas y otras agrupaciones, como la de los Hermanos en Cristo.

La vinculación expresa con esta rama de la familia cristiana, que es posible al adherirse a la AMyHCE, sobrepasa las fronteras de España y nos integra en la gran Comunidad de iglesias nacionales de raigambre anabaptista que conforman el Congreso Mundial Menonita. Entendemos que así como cada individuo necesita estar plenamente integrado en una iglesia local para experimentar la expresión plena del cristianismo, así también cada iglesia local necesita estar plenamente integrada en una expresión concreta de la iglesia mundial de Cristo.

Por otra parte, por lo que a nosotros respecta, es perfectamente posible participar plenamente en la AMyHCE y mantener simultáneamente otra vinculación denominacional.

Concebimos de la iglesia local como una comunidad o familia donde lo que prima es la relación entre las personas. También entendemos nuestra vinculación eclesial a nivel nacional e internacional como, antes que nada, estar en relación. Por tanto, cualquier pastor o grupo de líderes de una iglesia local que desee explorar una vinculación con la AMyHCE, deberá en primer lugar contactar con una o más de las iglesias que ya tenemos en España. A partir de irnos conociendo y de ir descubriendo lo que podamos o no tener en común, con el paso del tiempo la adhesión puede ser algo que resulte bastante natural.

En cuanto al individuo que se siente anabaptista o menonita pero pertenece a una iglesia de otra tradición: Nos halaga que cualquiera pueda «sentirse menonita» y comulgar con las ideas y las convicciones que confesamos.

Como entendemos que la existencia cristiana es ante todo un compromiso con una comunidad local, animamos a todos a participar de lleno en la iglesia que más se ajuste a sus ideas y necesidades allí donde viven. En casi toda España, la opción de integrarse a una comunidad menonita local no existe. Hay que reconocer que ninguna iglesia es perfecta —desde luego no lo son tampoco nuestras comunidades— y cada cual deberá amar y servir allí donde Dios le ha puesto, sin considerarse superior a sus hermanos y hermanas en la fe cristiana.

Sin embargo, cada dos años celebramos un Encuentro Menonita Español al que puede asistir cualquiera que así lo desee. Allí podrá conocernos personalmente y quizá entablar alguna relación de amistad que pueda conducir a que un día nos acordemos de su ciudad a la hora de abrir una iglesia nueva. Sinceramente, las probabilidades de esto último son bastante remotas; aunque también es cierto que para Dios nada es imposible…

La información oportuna sobre cada Encuentro Menonita Español se hallará siempre en nuestra pequeña revista mensual, El Mensajero.